Dolor lumbar en mayores de 65 años
El dolor lumbar, o “lumbalgia”, es una de las causas más habituales de consulta médica en personas mayores de 65 años. A esta edad, los cambios naturales de la columna, junto con factores como la actividad física, el sobrepeso o la presencia de otras enfermedades, hacen que el dolor de espalda baja sea más frecuente y, en algunos casos, limitante.
Aunque suele ser un problema benigno, es importante conocer sus causas, reconocer las señales de alarma y saber qué opciones de tratamiento existen para mantener la mejor calidad de vida posible.
1. Por qué aparece el dolor lumbar en esta edad
Con el paso de los años, la columna vertebral experimenta un proceso de envejecimiento natural:
- Desgaste de los discos intervertebrales: los discos pierden altura y elasticidad, lo que disminuye su capacidad de amortiguar.
- Artrosis de las articulaciones facetarias: estas pequeñas articulaciones se degeneran, provocando rigidez, dolor y a veces inflamación local.
- Cambios en músculos y ligamentos: la pérdida de fuerza y elasticidad favorece contracturas y disminuye la estabilidad lumbar.
- Osteoporosis y fracturas vertebrales: en especial en mujeres, la pérdida de masa ósea aumenta el riesgo de pequeñas fracturas que pueden causar dolor agudo.
- Estenosis de canal lumbar: en algunos pacientes, el estrechamiento del canal por artrosis puede dar dolor que se irradia a las piernas y dificultad para caminar.
2. Síntomas frecuentes
El dolor lumbar puede variar en intensidad y forma de presentación:
- Dolor en la zona baja de la espalda, que empeora al estar de pie, caminar o levantar peso.
- Rigidez al levantarse por la mañana o después de estar sentado mucho tiempo.
- Dolor que mejora al moverse, pero empeora con ciertos esfuerzos.
- En ocasiones, sensación de cansancio o pesadez en glúteos y piernas.
En la mayoría de los casos, se trata de molestias controlables, pero cuando se vuelven persistentes o afectan la movilidad, conviene evaluarlas.
3. Cuándo consultar al especialista
No todos los dolores lumbares requieren atención urgente, pero es recomendable acudir a un especialista si aparecen:
- Dolor que dura más de 4–6 semanas sin mejorar.
- Dolor intenso que no cede con reposo o analgésicos habituales.
- Dolor que se irradia a piernas con sensación de hormigueo o pérdida de fuerza.
- Dificultad para controlar esfínteres (orina o heces).
- Dolor tras una caída o golpe, sobre todo si existe osteoporosis.
- Acompañamiento de fiebre, escalofríos o pérdida de peso sin explicación.
4. Tratamiento y cuidados
El manejo del dolor lumbar en personas mayores debe ser siempre individualizado y adaptado al estado general del paciente. Algunas medidas habituales son:
- Ejercicio físico adaptado: caminar, nadar, ejercicios de fortalecimiento y estiramientos supervisados ayudan a mantener la movilidad y reducen el dolor.
- Fisioterapia y rehabilitación: programas dirigidos por profesionales que trabajan la fuerza y la postura.
- Tratamiento farmacológico: analgésicos y antiinflamatorios pautados por el médico, evitando automedicación.
- Medidas higiénico-posturales: aprender a levantarse, agacharse o sentarse correctamente para proteger la columna.
- Control de peso: mantener un peso adecuado reduce la carga sobre la espalda.
- Tratamientos avanzados: en algunos casos se pueden valorar infiltraciones, bloqueos o cirugía, especialmente si hay estenosis de canal u otras patologías estructurales.

5. Consejos para la vida diaria
- Mantenga la actividad física regular: moverse cada día ayuda más que el reposo prolongado.
- Duerma en un colchón firme y confortable.
- Utilice sillas con buen respaldo y apoyabrazos.
- Evite cargar objetos pesados de forma brusca.
- Realice ejercicios suaves de estiramiento cada mañana.
- Mantenga una actitud activa: la inactividad favorece la rigidez y la pérdida de fuerza.
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