¿Qué es una prótesis de rodilla?
Que es una Prótesis Total de rodilla
Una prótesis de rodilla es un dispositivo artificial diseñado para reemplazar las partes dañadas de la articulación de la rodilla. Su objetivo es aliviar el dolor, mejorar el movimiento y devolver al paciente una mayor independencia funcional. Este procedimiento se indica comúnmente en personas con artrosis avanzada, artritis reumatoide, lesiones graves o deformidades estructurales que afectan la calidad de vida.
1.1. ¿Por qué puede ser necesaria una prótesis de rodilla?
Con el tiempo, el cartílago que recubre los huesos dentro de la rodilla puede desgastarse, provocando:
- Dolor persistente (incluso en reposo). Pérdida de calidad de vida.
- Rigidez articular.
- Dificultad para caminar, agacharse o subir escaleras.
- Inflamación o deformidad visible.
Cuando los tratamientos no quirúrgicos (medicamentos, fisioterapia, pérdida de peso, infiltraciones) ya no dan resultados, la colocación de una prótesis puede ser la opción más efectiva para recuperar la funcionalidad.
1.2. ¿Cómo está compuesta una prótesis de rodilla?
Una prótesis de rodilla imita la forma y el funcionamiento de una rodilla sana. Suele estar formada por tres componentes principales:
1. Componente femoral
Hecho de metal (aleaciones de cromo-cobalto o titanio), cubre la parte inferior del fémur (hueso del muslo) y tiene una forma curvada que permite el movimiento sobre el componente tibial.
2. Componente tibial
Está formado por:
- Una base metálica, que se fija a la parte superior de la tibia (hueso de la pierna).
- Un inserto de polietileno, un plástico de alta resistencia, que actúa como superficie de contacto entre el fémur y la tibia, amortiguando y facilitando el deslizamiento articular.
3. Componente patelar (opcional)
Algunas veces se reemplaza la parte posterior de la rótula con una cúpula de polietileno, especialmente si está muy desgastada.
El polietileno es un material biocompatible que reduce la fricción y el desgaste dentro de la articulación artificial. Su durabilidad es clave para la vida útil de la prótesis.

1.3. Tipos de prótesis total de rodilla (PTR)
En el reemplazo total de rodilla, el cirujano selecciona el tipo de prótesis según la anatomía del paciente y el estado de sus ligamentos. Existen tres diseños principales:
1.3.1. CR – Cruciate Retaining (Retenedora del ligamento cruzado posterior)
- El ligamento cruzado posterior (LCP) se conserva.
- Permite un movimiento más natural de la rodilla.
- Se usa en pacientes cuyos ligamentos están en buen estado.
1.3.2. PS – Posterior Stabilized (Estabilizada posteriormente)
- El LCP se retira durante la cirugía.
- Se añade un mecanismo especial de estabilización: un poste de polietileno que encaja con una caja metálica en el componente femoral.
- Estabiliza la rodilla en ausencia del LCP.
1.3-3. Prótesis constreñidas (o altamente constreñidas)
- Se usan en casos complejos: revisiones, deformidades graves, o ausencia de ligamentos colaterales.
- Incorporan un eje o bisagra mecánica que brinda máxima estabilidad.
1.4. Cómo es la cirugía?
La cirugía de reemplazo de rodilla se realiza en quirófano bajo anestesia general o regional. Dura entre 1 y 2 horas. El procedimiento incluye:
- Acceso quirúrgico a la articulación.
- Resección del cartílago y hueso dañado.
- Preparación de las superficies óseas.
- Colocación y fijación de los componentes metálicos.
- Inserción del componente de polietileno.
- Comprobación del rango de movimiento y estabilidad.
- Cierre de la herida.
1.5. Qué sucede después de la operación?
- Movilización temprana: caminar con ayuda en las primeras 24 horas.
- Control del dolor e inflamación.
- Fisioterapia supervisada.
Conclusión.
La colocación de una prótesis total de rodilla es una solución segura y eficaz para tratar el desgaste articular severo que no responde a tratamientos convencionales. Existen distintos tipos de prótesis que el cirujano elegirá según el estado de los ligamentos, la deformidad y la función de la rodilla. Con una buena planificación, una cirugía bien realizada y una rehabilitación adecuada, los pacientes pueden recuperar la movilidad y volver a una vida activa, con poco o ningún dolor.
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